A vista de pájaro, San Pedro Atlapulco
22 de enero de 2008, por Prometeo Lucero
San Pedro Atlapulco, en el municipio de Ocoyoacac, cercano a Acopilco y La Marquesa, en el Estado de México, enfrenta serios problemas de invasión de tierras. Algunos datan de tres siglos atrás y se ven lejos de resolverse.
Es un lugar donde se siente el frÃo y la humedad. Un territorio humano en medio de senda vagetación y relieves, y cuyas mañanas despiden una fuerte neblina. Sus recursos forestales viven amenazados: uno por el turismo y dos, a decir de pobladores, la explotación del lÃquido vital por parte de la Comisión Nacional del Agua.
Pero además, por la constante invasión de terrenos, cosa que no es aceptada por la gente local. Comunal la vida, parece lejana de la urbanidad a pesar de no tener demasiada distancia con ésta. Tequio, comida colectiva y rotación de mayordomÃas son la forma de vida.
Sus celebraciones más comunes, según el sitio atlapulco.blogspot.com, son aquellas "relacionadas con los tiempos del ciclo agrÃcola: el carnaval, bendición del maÃz, culto a los muertos y la peregrinación milenaria por las montañas sagradas de Chalma".
Tiene una caracterÃstica especial este lugar: una fuerte afinidad al zapatismo.
Pobladores han recibido aquà en octubre de 2007 a otros afines del Valle de México, provincias y de Uruguay con vistas al Primer Encuentro de Pueblos IndÃgenas de América (que se realizarÃa en Sonora) bajo las premisas de defender la tierra y los derechos de los pueblos. buscarÃa acercar a distintos pueblos originarios para conocerse, discutir y comprenderse.
Ya en septiembre de 2002 fue sede de un Foro Nacional en Defensa de la Medicina Tradicional y en mayo de 2006 del Congreso Nacional IndÃgena, que no es una organización propiamente, sino un punto de encuentro.
A vista de pájaro, éstas son algunas de las impresiones fuera del Encuentro mencionado. Otra vista que, por su propia riqueza, merece un espacio aparte.










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